Factores de riesgo cardiovascular amenazan a escolares en Chile

31/03/2015

Factores de riesgo cardiovascular amenazan a escolares en Chile

Estudio UV apunta a disminuir estos factores a través de la optimización de la dieta escolar y  fomento de la actividad física en estudiantes de enseñanza básica.

Los escolares chilenos presentan una alta prevalencia de factores de riesgo cardiovascular, incluyendo sobrepeso y obesidad.  Estos factores se definen como  condiciones, comportamientos o hábitos de vida que facilitan o aumentan las posibilidades de sufrir enfermedades cardíacas, importante causa de muerte a edades cada vez más tempranas.

El Centro de Investigación y Desarrollo de Alimentos Funcionales (CIDAF) de la Universidad de Valparaíso, mediante un proyecto FONDEF de interés público, realizó una exhaustiva investigación, que se extendió por cuatro años, en la que elaboró un plan piloto de carácter integrativo con miras a disminuir los factores de riesgo cardiovascular en escolares de enseñanza básica de las escuelas municipalizadas de la comuna de Quillota.

La intervención consistió, por una parte, en desarrollar alimentos innovadores con características saludables para ser incorporados en el Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la JUNAEB y, por otra parte, en mejorar la actividad física que desarrollan los escolares, considerando siempre el entorno familiar y social. El proyecto incluyó el análisis del tamaño de las raciones entregadas por el PAE y su contenido de nutrientes, el desarrollo de alimentos que contienen productos hortofrutícolas saludables y su evaluación. Los alimentos desarrollados en el proyecto aportan, además de nutrientes, antioxidantes polifenólicos y fibra dietética, todos los cuales mejoran sus propiedades saludables.

PAE

“El aporte de vegetales de las minutas actuales es insuficiente en relación a las recomendaciones, el contenido de fibra es bajo y hay poca variedad de preparaciones, además hay alta variabilidad en el tamaño de las raciones servidas”. Estas fueron las primeras conclusiones que presentó la directora del CIDAF, Mariane Lutz, en el marco de la ceremonia del cierre del Proyecto FONDEF “Optimización de las características saludables de la dieta de escolares de primer año básico  de la comuna de Quillota con el objetivo de disminuir el riesgo cardiovascular”, a la que asistieron Osvaldo Corrales, Secretario General de la Universidad de Valparaíso; el doctor Roberto del Águila, representante de la OPS/OMS en Chile;  Oscar Calderón, representante de la Municipalidad de Quillota; autoridades de FONDEF y JUNAEB; académicos e investigadores, así como los profesores de las 13 escuelas de Quillota participantes en el trabajo.

Resultados

Mariane Lutz reconoció que los resultados del proyecto muestran que es posible realizar una intervención  integrativa que impacte favorablemente la calidad de vida de los escolares y su entorno. “La evidencia científica y las experiencias desarrolladas, así como otras nacionales y extranjeras, concuerdan en que la prevención es posible, dentro de un marco que requiere de mejoras en el bienestar social y un acceso oportuno a la salud, en lugar de la situación más común, en la que las enfermedades no transmisibles son tratadas una vez que ya están instaladas en las personas, afectándolas a ellas, a su entorno cercano y a la sociedad”.

Agregó que el trabajo analizó la composición química de las minutas del Programa PAE, donde las preparaciones entregadas con mayor frecuencia contenían arroz, puré, papas o fideos, todas con niveles bajos de compuestos saludables. Las minutas menos frecuentes fueron legumbres y guisos de verduras, que contienen más compuestos saludables y una buena capacidad antioxidante. La investigación recomendó aumentar la entrega de pan integral, reducir la margarina y los agregados dulces, incrementar la frecuencia en la entrega de galletón saludable, como también aumentar la porción, frecuencia y variedad de ensaladas. También se aconseja aumentar los guisos de verduras y emplear frutas y verduras frescas, entre otras recomendaciones.

El doctor Roberto del Águila, conferencista invitado, sostuvo que el impacto de estos estudios es muy grande, “porque justamente lo que se quiere es cambiar el patrón  de alimentación y ofrecerles justamente a los niños los alimentos que sean los más adecuados. Con pequeños cambios logramos grandes beneficios y eso es lo que  este proyecto hace, mostrar que son posibles, son realizables y tiene un gran beneficio en los niños”.

Por su parte, Oscar Calderón, representante del alcalde de Quillota, afirmó que los las enfermedades cardiovasculares están directamente relacionadas con los estilos de vida y “por lo tanto  los resultados de esta investigación nos entregan un desafío enorme para intervenir a nivel comunal en aspectos tan importantes como la alimentación, la actividad física y deportiva e instaurarlos como política pública local”.

Finalmente, el Secretario General de la Universidad de Valparaíso señaló que “los  resultados obtenidos por el proyecto son muy notables,  porque  impactan de manera muy directa en una población vulnerable como son los niños de enseñanza básica, que precisamente están formando sus hábitos alimentarios, por lo tanto lo que se puede hacer, en términos de mejorar la calidad de los alimentos que ellos consumen, es una contribución que se hace a toda la sociedad. Desde ese punto de vista, creo que la Universidad cumple un rol que le es propio y que es parte de su función”.

Durante la ceremonia, la profesora Lutz presentó el libro: “Manual para el profesor de enseñanza básica y familia: Actividades educativas en alimentación saludable”, ejemplar que se distribuirá entre los establecimientos educacionales de Quillota, Ministerio de Salud, JUNAEB, pudiendo hacerse extensiva su distribución al país.

Tal como lo explicó la directora del CIDAF, Quillota cumplió el rol de población piloto, cuyos resultados pueden ser extrapolados a la población escolar chilena. Además, participaron dos empresas del área agroalimentaria: SURFRUT, que facilitó sus instalaciones para deshidratar alimentos, y FOODGROUP, donde se ensayaron diversas preparaciones innovadoras para ser incorporadas en las minutas de JUNAEB. Asimismo, el Ministerio de Salud apoyó y guió las acciones realizadas, en el marco de las políticas públicas vigentes.